El mundo de la vida como afición


Buenos días a todos. Este post se me va a hacer un poco cuesta arriba, seguro que como a todos. He tenido varias ideas para rellenar este espacio. Al final he decidido escribir algunas palabras sobre uno de los filósofos que más me gustan: Edmund Husserl. Fue uno de los pensadores sobre los que hice mi TFG, y como este post consiste en tratar algunas cosas que nos gustan, he creído que podría ser interesante hablar un poco de una de las personas que más me animan a dedicarme a la filosofía. También creo que es un buen ejemplo de intelectual como "funcionario de la humanidad", dedicado a los problemas reales de su tiempo y con un pensamiento relevante para entender de dónde venimos. Lo voy a contar todo muy "light" porque es de la única manera que se puede captar su significado sin perderse en oscuros bosques conceptuales.



Husserl era un filósofo alemán bastante difícil de leer y entender, al fin y al cabo, eso parece ser la norma estilística de los filósofos de allí. Nació en 1859 en Friburgo, en el seno de una familia judía. Su primer interés fueron las matemáticas, disciplina en la que se doctoró en el año 1883. Un año después, su carrera dio un giro cuando empezó a asistir a las clases de psicología y filosofía de Franz Brentano. Husserl quedó tan impresionado por él que decidió dedicarle su vida a la filosofía. 

Voy a intentar que esto no me quede demasiado técnico, porque la intención no es soltar un peñazo sobre la vida y obra de este hombre. En cualquier caso, la aportación más importante de Brentano a la filosofía de Husserl es el concepto de "intencionalidad", que consiste en la noción de que todo pensamiento siempre está dirigido al mundo, es decir, siempre tiene un contenido "intencional". Esto puede parecer obvio, pero tiene implicaciones filosóficas a las que Husserl le dedicó toda su vida.

El interés filosófico de Husserl era eminentemente ético, aunque su aproximación al problema fue más ontológica, especialmente antes de la Gran Guerra. Durante mucho tiempo su proyecto y su obra no han sido entendidos correctamente, sobre todo porque no dejó publicado mucho de lo que había escrito. En resumen, Husserl pensaba que la ciencia había hecho al hombre perder el contacto con el mundo de la vida. Inventó un método llamado "fenomenología" (relativo a la consciencia), cuyo propósito era recuperar la conciencia de que lo que se nos da inmediatamente a la experiencia es un mundo no científico, es decir, un mundo de vivencias, de experiencias inmediatas y significativas para nosotros. El conocimiento científico, aun siendo positivo, había provocado a causa de la actitud "cientificista", una cosificación del ser humano. Habíamos llegado a entendernos a nosotros mismo como cosas, como mecanismos naturales y habíamos abandonado y olvidado toda la riqueza de la vida subjetiva. Desterramos de la razón toda emoción y sentimiento, nos entregamos al frio cálculo despojado de toda humanidad. Husserl intuyó el peligro que esto acarreaba: la deshumanización . El mundo se vacía de significado cuando el único criterio de realidad es el científico: la experiencia de estar vivos, de respirar, soñar, sentir, el valor inigualable de la vida misma, no se entiende desde la ciencia, sino desde la vida. No se trata de caer en el subjetivismo: el proyecto de Husserl era conciliar subjetividad y objetividad,; mundo y sujeto como dos caras de la misma moneda. De hecho, ser humanos es aprehender el mundo que nos rodea y compartirlo con los demás.

A principios del siglo XX el optimismo científico estaba desatado. La fe en el progreso humano era la confianza en que la ciencia nos proporcionaría los medios para superar cualquier dificultad que se nos presentara. Pero según Husserl, sin darnos cuenta, se nos habían sustraído poco a poco los fines. Cada vez comprendíamos mejor cómo funcionaba la vida, pero estábamos olvidando para qué era la vida. Entonces llegó la Gran Guerra, la cual marcó profundamente al mundo y también a Husserl, que perdió a su hijo en el frente. Llegó a decir que "la explosión de odio mundial" y las "orgías de deshumanización de la guerra" le habían deprimido profundamente.  Incluso llegó a sufrir de una intoxicación por nicotina por fumar demasiado y tuvo que ser ingresado en un hospital a finales de 1915. 

Para Husserl, la humanidad es un proyecto de la razón, tal y como los antiguos griegos entendían la razón, es decir, como algo global que incluía también el mundo emocional y lo gestionaba. Para él no existe humanidad sin diálogo y sin un terreno común de entendimiento. La vida es significativa porque es interpersonal, porque no solo somos sujetos para un mundo, sino que nuestro mundo es para nosotros un significado, no meramente un hecho. Con el ascenso de los nazis al poder, la situación de Husserl en la Universidad de Friburgo empeoró. Aunque en 1928 ya se había jubilado, con el decreto de 1933 de "limpieza racial" se le prohibió acceder a la biblioteca de la Universidad. Estas leyes fueron aplicadas por Martin Heidegger, el que fue su discípulo y sucesor en la cátedra de la Universidad. En 1938 Husserl muere de pleuresía, sus cenizas son esparcidas por el cementerio de Günterstal.

¿Por qué cuento todo esto en una entrada destinada a llamar la atención y a captar seguidores? Supongo que soy incapaz de hablar de cosas que puedan atraer a la gente. Mis aficiones son leer, charlar y beber algo con amigos y con mi pareja. Podría haberos hablado de los escritores que más me apasionan, como Dostoievski, Camus o Bolaño. Pero he creído más conveniente hablaros de qué es lo que me motiva a intentar hacer del mundo un lugar un poco mejor a través de la enseñanza. Mi mayor afición es el mundo de la vida. Quiero contribuir al proyecto de la humanidad, porque aunque no podamos cambiar el mundo, sí podemos hacer la diferencia para algunas personas, y eso ya de por sí tiene un valor inigualable. 




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